Me diste tu espalda y me siento un poco solo, cansado de escuchar el ruido de mis lágrimas azotándose contra el suelo como grandes gotas de lluvia. Las dudas me etumecen pero no quiero decirte adiós, ¿Por qué todo lo que cuesta toma un valor incalculable? ¿Por qué hay que ir a hurtadillas por este camino, como si alguno tuviese que pedir disculpas por lo que ha hecho? Buscando excusas simples, tontas y veloces para poder verte o simplemente escuchar tu voz.Solo quiero mirarte a los ojos y decirte lo que pienso. Decirte que te necesito, que quiero tener tu mano para acariciarla y junto a vos caminar por las diagonales de la ciudad. Mírame fijamente con tus brillosos ojos por un momento para que pueda inspirarme y dibujar con mis dedos tus labios de sonrisas.
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