29 noviembre 2006
¿Qué tan raros pueden ser?
El hecho es que luego de un rato todos estos pensamientos, son tan alegres y felices que cuando bajo, me doy cuenta de que todo es tan complicado, no le encuentro esa sencillez con la que me entretenía dos segundos mas tarde, y lo único que encuentro es desasosiego, incertidumbre y quien sabe si no se escapa un llanto para acompañar la emoción.
Mientras tanto suena en el winamp “El ángel de los perdedores” con una estrofa que me deleitó […La noche que rompe la copa, vendiendo ilusiones dejándote retazos de sueños por los rincones "pero, nena, tu risa es la magia de los rock n’ roles, tatuada llevo la marca de tus aguijones"…] no solo eso, además me identifiqué.
¿Quien sabe por qué? pero tantas veces los sueños, nos “ilusionan” demostrando realidades tan insólitas, a veces tan perfectas, que pretendemos estar una eternidad dormidos sin atinar a mover un párpado por temor a perder la inconciencia relajante que nos metió en ese mundo donde predomina el éxtasis. Son tan raros los sueños, pero en ellos nunca pierdo oportunidad alguna, solo me dejo llevar por el sentimiento y ese influjo hace que todo sea mágico. Últimamente he tenido uno de esos tantos en lo que uno quisiera nunca haber despertado, para seguir disfrutando de todo lo que transcurre, cosas muy relacionadas con lo que a veces pretendemos que pasase cuando estamos despiertos.
Muchas veces utilizamos la expresión esto es como soñar despiertos, sería algo excepcional el poder realizarlo. Un mundo extravagante donde cada uno de nosotros no perdería la oportunidad de entretenerse, siendo feliz a su manera y a la vez disfrutando las oportunidades que van aconteciendo. Mas que nunca, después de haber expresado esto creo que me siento con el ánimo como para no seguir sufriendo por lo que solo en los sueños se daba, es tiempo de volver a sonreír.
17 noviembre 2006
Una infinita respuesta...
Fue próspera la charla, nuevamente se reflejó nuestra transparencia y capacidad de decir cada uno de nuestros pensamientos sin ningún tipo de remordimientos.
No es tarea sencilla que se de tanta sinceridad en estos días y esa afinidad que nos caracteriza. Varias veces hemos escuchado que no existe casualidad alguna, pero si la causalidad, suena a trabalenguas.
En muchas ocasiones me cuestiono ¿Qué pensarás de mí? ¿Cómo quiero ser con vos? y lo que me responde infinidades es ¿Qué haría por vos? creo que no es necesario explicitar una lista en detalles, si quiero decirte que aunque lo que depare el destino no sea lo deseado y vos seas feliz me contagiará.
13 noviembre 2006
Esclareciendo el Camino
Se han presentado situaciones tormentosas y muchas de ellas me tomaron por sorpresa. Metafóricamente hablando, estas tempestades no me dejan más que un llanto de desasosiego y debilidad. Pero por alguna u otra razón encontré un granito de mostaza que es lo que me hace volar nuevamente, como quien remonta un barrilete caído después de un fuerte vendaval.
Siento escalofríos y pareciera que muchas cosas del pasado no me dejaran dormir, se vuelve a repetir la misma historia y hasta eso le he encontrado la solución sabiendo que sos mi luz.
Te miro a los ojos y dibujo una sonrisa, cuando te percatas de mi mirada con tus pómulos enrojecidos devolvés el mismo gesto llenando el vacío, fomentando las ganas de gritar frente a la multitud lo feliz que me siento. Se esfuma mi penumbra vuelvo a ser yo, recobro seguridad y me atino tan solo a contemplar tu hermosa sonrisa.
Rezagado después de un día agitado de clases, me siento contento, pero mi mente no deja de revolotear pensando en vos y surgen cuestionamientos como: ¿Cuándo vas a decirlo? Y mi boca tiene a desaparecer para dar lugar a que se desprendan unas gotas de mis ojos.
Es tan difícil expresarte mi cariño espontáneamente que a veces me entristezco, y en un solo sollozo no comprendo mi incapacidad para hacerlo. Espero que todo esto te sea significativo y aunque no sea tan expresivo te comento que tu sonrisa la tengo presente siempre y es lo que en muchas veces me lleva a salir de inquietudes, miedos y demás. También con ella atesoro cada uno de los instantes que pasamos juntos.