27 septiembre 2006

¿Producto de la imaginación?

Leyendo Don Quijote de la Mancha, libro clásico de la literatura española, gran invención de Miguel de Cervantes, me encontré con una apasionante y entretenida parodia a las novelas de los famosos “Caballeros Andantes” los cuales, acompañados por su alter-ego eran héroes invencibles, capaces de hacer cosas extraordinarias, hasta derrocar y conquistar una ciudad importante para dársela a su Rey. Bueno convengamos que este hombre, Don Quijote, había enloquecido de leer estos libros y creía cada una de las cosas que estos relataban y quiere atinarlo con su realidad, por lo tanto se crea una realidad descontextuada a su verdadera todo producto de su locura extravagante, como el creía y quería ver las cosas.

Hay momentos en los que me gustaría evadir la realidad que me toca vivir en un día del presente, para meterme en un mundo donde sea un protagonista enloquecido que fabule un amor incalculable y a la vez inexplicable por una persona tan especial que a lo mejor nunca se entere de ese desenfrenado sentimiento. Sin embargo no tengo que imaginarme una historia, mi presente me está demostrando que ese amor existe es más lo tuve una tarde completa frente a mis pupilas y no busqué la manera de expresarme.

A pesar de eso fue una tarde muy especial, nunca se esfumará ese prodigioso recuerdo de mis entrañas, de la cual me siento orgulloso y feliz si bien no llegué al fin propuesto compartimos diversidades de temas y risas varias, que cada vez que hago un hincapié recuerdo la magnificencia de tu sonrisa tan hermosa e irrigadota que es imposible no contagiarse de plenitud.

Me siento tan cómodo cuando estás a mi lado que pretendo agasajarte constantemente o expresarte en forma parecida, lo que me haces sentir, me he dado cuenta de tu belleza cuando tan solo una conjugación de palabras hacen que atraviese por un estado emocional tal vez desconocido por muchos, que provoca un cambio rotundo haciendo que vuelva la felicidad y el humor.

Si bien es inexplicable y tan amplio el concepto de felicidad, en uno de los momentos en que soy feliz, es cuando te miro a los ojos y de poco en poco se te escapa una sonrisa. Se me han agotado las palabras con las que deseaba describirte mi presente emotividad, simplemente y con esto me retiro, doy gracias de haberte conocido.

08 septiembre 2006

Amor Imposible

Por momentos surgen acontecimientos o se entrecruzan miradas un tanto furtivas, que nos dejan atónitos, sin saber que hacer o decir. A veces me las ingenio para darme una tregua, una escapatoria, que me dé el tiempo necesario para que mi cabeza se ponga a trabajar, y resuelva una respuesta coherente y que a la vez me deje bien parado. Intento demostrarte lo que siento, pero no todas las veces se me hace posible, hay momentos en los que solo balbuceo, ni siquiera puedo gesticulizarte una palabra completa. No se a que se debe, pero me gustaría que dejara de suceder. No entiendo el por qué de mi incapacidad para serte transparente, y contarte, pero no me sale me queda todo adentro oculto y sin poder expresárselo a la persona que mas quiero. De alguna otra manera creo haber encontrado la forma de descargarme, por ahí es adyacente al fin que me propuse, igualmente me es de gran utilidad, a pesar de que no estés físicamente en mi rango de visibilidad, te siento tan cerca que prácticamente puedo oler tu perfume.

Es tan difícil que mi trato no sea de amistad que por ahí soy cortante y no dejo a mi yo expresarse libremente, igualmente es de mi agrado la relación y comunicación que llevamos a diario, pero hay días en los que me aprieta el sentimiento y me siento a pensar, quisiera arriesgarme a subir un escalón mas de este trecho, y acercarme mas a vos, pero otra vez está ella, que predomina con su jugada haciendo que me quede inmóvil, sin saber para donde agarrar, porque me juega tanto en contra mi indecisión, ¿Cuál es mi miedo? Me voy a tener que replantear ciertas cosas, lo que me aterra es chocarme con una realidad que esté en desacorde con la que tengo en mente, además suponiendo eso, me sentiría tan mal, entonces es cuando nuevamente regreso al punto de partida, retrocediendo gran parte de los casilleros que había alcanzado con esfuerzo, me vuelvo a estancar.

Vuelvo en mi totalidad, haciendo que todo quede en un segundo plano, escabullido por otras cosas que me roban la atención, dejándome en blanco esperando el momento exacto para volver a sentirte cerca. No sé con certeza cuántas veces va a sucederme esto, pero el lugar que ocupas vos ya no es minucioso y cada vez se intensifica mucho más, tendré que lidiar con mi destino, hasta que él me demuestre que está mal lo que hago y arriesgo por vos.

05 septiembre 2006

Un nuevo experimento

Todo comienza como un experimento, una idea, un descubrimiento luego se intensifica y se transforma en una obsesión, deseo misterioso, profunda adrenalina, por respetar, explotar o alcanzar estas nuevas facultades descubiertas.

Considero que a veces las exploto, pero en otras ocasiones tan solo me reservo pensando que lo a lo mejor lo que vaya a expresar sea una estupidez tan macro gigante, que queda tan solo en mis pensamientos, dejando de lado la posibilidad de aconsejarte.

Las vemos volando, flotando, divagando a veces las dejo pasar sin creerme capaz de hacer cosas que nunca antes realicé, que nunca se cruzaron por mi espacio craneal, o tal vez nunca frené y me tomé el tiempo para ver de que se trataba. Quizás tenga que salir de mi rutina diaria, de mi contexto, para aprovechar estas oportunidades que se presentan en este instante, minuto, segundo. Creo que solo depende de mí y de nadie más el darle el tiempo para que se conviertan en importantes y de gran atención.

Por ahí en ese flote o divagación a la deriva, recaigo en cosas que alguna vez fueron parte del presente que creía ya superadas, pero este “juego neurótico” muchas veces patea en contra y en otras me ayuda a crear, imaginar y a la vez divertirme. En el peor de los casos genera un vacío, separándome de mi estado armónico para llevarme a ese mundo en el que la creatividad e imaginación te absorben como cosas normales o diarias (del todo comunes).

Pero no sé si lo aprovecho como me gustaría, igual estas ideas van quedando guardadas y aunque sea inconciente, llegan a un punto que me afloran, y sea la hora que sea, prendo el foquito y me siento a escribirte.