23 octubre 2014

Logoterapia


Cómo el sol cada mañana, la vida consiste en iluminar el día. Por momentos se nubla, por momentos llueve, pero la cuestión es enfrentarse a la rutina fortalecidos por el sueño y con una intensa alegría.
Lo esquemático y la carga horaria, establecen un tejido de variantes que si uno está atento y centra sus capacidades logra verse abordado por las oportunidades.
Me encuentro muy en sintonía con respecto a las oportunidades a pesar de estar de cara a mis estudios. En el medio de ellos me he encontrado con libros que a su vez me han remitido -a través de citas, bibliografía o conversaciones - a diferentes lecturas. Compartiendo alguna que otra opinión con amigos, me he dado cuenta de que en lo más interno hay preguntas que se repiten a pesar de nuestra diferencia intelectual, espiritual y afectiva. Todos buscamos ser felices, evitar las tristezas y las situaciones de distrés. Todos anteponemos la sonrisa frente al llanto, aunque hay veces que uno logra aprender a reír llorando. 
En estos días estoy llegando a la página 158 de: "El Hombre en Busca del Sentido"; un libro corto pero cuyo contenido es inmenso. Viktor Frankl un psiquiatra, cuenta el proceso, vivido en carne propia, de la represión sufrida en el campo de concentración y a raíz de esto imagina y materializa la logoterapia.    
"confundía resignarse con aceptar. Resignarse es una cobardía, es el sentimiento que justifica el abandono de aquello por lo cual vale la pena luchar, es, de alguna manera, una indignidad. La aceptación es el respeto por la voluntad del otro, sea este un ser humano o el destino mismo. No nace del miedo como la resignación, sino que es más bien un fruto."
En el momento en que uno aprende la totalidad del ser, es cuando alcanza el pico de armonía. Lo incompleto se completa en la unicidad del autoconocimiento orgánico, dejándonos interpelar por la vida, aprendiendo de los propios errores. Hay momentos disonantes aún así siempre es de buen augurio el tiempo para dibujar cinco líneas y hacer música.

19 octubre 2014

¡Gracias MAMÁ!

Hoy se conmemora tu 24 aniversario de ser una mujer ejemplar. Años de soportar el peso del tiempo y cargar con la inmensidad de cuatro vidas, distintas y originales, débiles y ansiosas por descubrir el mundo. Cada uno con sus particularidades y demandas diferentes para realizarse como personas. 
Que gran trabajo has ido logrando, acompañando y guiando desde tu lugar querida madre. Has sabido estar siempre, cobijar y mimarnos, gritar, llorar y hablarnos en el silencio.
Desde chicos nos incursionaste en un mundo sin fronteras, que nos interpela día a día. Nos regalaste la fe, con la cual damos respuesta al desafío de afrontar nuestras incertidumbres y la sociedad. Así es que cada uno edifica su vida con una base amplia, sabiendo que si tropezamos contamos con tu abrazo que apacigua el llanto y reorienta en la conquista de un nuevo horizonte. 
En tu habilidad de escucha y empatía, sos la precursora de la emoción. Con tu ser nos has enseñado a llorar riendo, a maravillarnos con la simpleza de lo pequeño, a tener sueños grandes - muy grandes -, a desafiarnos, a querer seguir creciendo, a no bajar los brazos porque lo mejor siempre está por venir. Nos diste cuatro letras y las transformaste en amor, lo vimos, lo vivimos y seguramente anhelamos repetirlo. Me diste a mis hermanos, los seres más geniales sobre la tierra y nos transformaste en una GRAN familia. Me diste nombre.
No puede haber expresión, no hay palabras para agradecer el significado de estar vivo, de pertenecer a una familia como la nuestra, de ser hijo. Gracias mamá por darnos las armas necesarias para conquistar la felicidad, por ponerte el traje de superhéroe y salvarnos de nuestras pesadillas, tormentos y peores enemigos. Gracias vieja por responder con tu experiencia de vida a cada duda, gracias mami por confeccionarnos las alas y enseñarnos a volar. Ojalá nos veas en el cielo alto como nos soñaste.
Te amo.

08 octubre 2014

lipstick

Hay un lugar irreal,
Que involucra dos momentos,
Sucedidos en el encuentro,
Donde dos historias abandonan la ficción,
Para transformarse en expresión.

Son dos túneles que se continúan,

Son ríos que confluyen,
Sin ser el pasado lo que los une,
Mas la casualidad que los amontona.

Se acercan y se rozan,

Se acarician y gozan,
Se chocan y tocan,
Con una suave violencia,
Que carece de inocencia.

O al menos es lo que aparenta,
Lo anticipa el letrero de la puerta.
Si es bueno hay sonrisas

Y perplejidad difusa.

Aunque en esto de los besos,
No hay nadie quién corrija,
La sensibilidad se manifiesta,
En el gesto que perdura,
En forma de cosquillas.

04 octubre 2014

Encuentros



Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo,
si los gorditos no te generan trauma, si nunca has sufrido de anorexia,
si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante horas,
si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,
si sabes cómo se prepara un arroz,
si puedes preparar un almuerzo completo,
si tu prioridad no es ser rubia a como de lugar,
si no te levantas a las 4:00 a.m. para poder alcanzar a hacerte el blower,
si puedes salir con saco de sudadera tranquila a la calle un domingo sin una gota de maquillaje en el rostro...
Estás en vía de extinción... ¡Bienvenida!
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, si no aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos, es aquella que sacrifica su sueño temporalmente por hacer felices a los demás.
Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes...los que estamos fuera de foco somos los hombres) sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.
Y un hombre... Un hombre exquisito es aquel que valora a una mujer así...
Que se siente orgulloso de tenerla como compañera.
Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo toca su amado instrumento.
Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y atender tripones, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes.
La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser "Muy Machas" nos llevan gran recorrido...
¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el regalo solamente por la vistosidad de su empaque...
¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come mierda en la calle,
teniendo un exquisitito manjar en casa!

-Gabriel García Márquez

Esto es poesía pura, es un el resumen de lo que Dolina describiría como la esencia de un "Hombre Sensible de Flores". Así me siento, así elijo vivir. No hay palabras para describir la majestuosidad encarnada en el amor. El esplendor de la suma de imperfecciones de dos almas que se interpelan como dos cuerpos físicos con cicatrices externas e internas, que se funden en la vulnerabilidad de un acto arriesgado y temeroso, jugando las cartas de a poco, siempre teniendo en cuenta el brillo de la otredad para no caer en la cosificación y en este marco de respeto la complicidad toma rienda suelta suscitando el desenlace. 
La piel galvánica, la sonrisa, ese fuego interno que brota apagando el escalofrío que recorre el cuerpo en los momentos en que sólo se interpretan las banalidades de la vida, llorar riendo. Sostener, afrontar, sentirse sostenido, el abrazo, el hogar, el retorno a casa. 
La mirada, lo que no se dice, lo que está por salir, las manos, el tono de voz, esos huequitos, al costado de la boca, cuando la carcajada es inminente; los labios. Los ojos, ventanas del otro mundo, que temen ser correspondidos y cada tanto se desvían junto con mejillas color salmón. 
No hay palabras para todo, no existe silencio para tantas notas. No hay cansancio para semejante energía. Un vínculo imperfecto que se eleva, se transforma y se reinventa a partir de un encuentro irracional que se concreta y lo único que resta, es la revolución.