14 diciembre 2007

Orgullo y prejuicio

Mi incontrolable arrogancia y la ternura de aquellos besos. Mi obsesión obstinada por hacer lo correcto y la humildad elocuente de tus caricias hacen que me sienta arbitrario. El temor de mis palabras y la seguridad de tu lengua. La complementación y el juego de la botella.
Jugamos a lastimarnos y por consecuencia nos terminamos haciendo bien; es tan gracioso verte despeinada y excitada... la némesis de tu entretenimiento zigzagueante.
Las diferencias huyen con el ocaso y mañana... mañana es un nuevo día.

Tu lenguaje corporal pide aún más y vos decís basta. Te respeto, te odio, te amo, te olvido, te extraño, te aborrezco, te necesito, te deliro. Por favor ¡QUE MUJER!

10 diciembre 2007

Regocijo...


Tu fotografía en blanco y negro con el hermoso color de tu sonrisa y esa mirada dispersa junto a la palabra precisa. Tu vestimenta adecuada a cada ocasión y la capacidad de hacer virar a quien en tu camino se encuentre para oler tus pasos y desear tu cuerpo antes de que desaparezcas.
Ese apetito insatisfecho causado por tu géminis, simplemente por tu índole incontrolable de mantener el orden en la sutileza del caos.
Tu cuerpo desnudo y húmedo, netamente codiciado por todo el planeta... en manos de una sola persona. Tus movimientos al compás de la música y tu cabello suelto en el pentagrama de la brisa matutina escriben la mejor sinfonía aún cuando expresas dolor y pena superpuestos.
Necesito de tu alquimia y el calor de tu cuerpo para sentir el placer una vez más