Hoy es un día atípico, estoy atravesando una situación que no me había tocado nunca, algunos podrán descifrar el por qué, pero tantos otros a lo mejor nunca se den cuenta y puedan responder esa pregunta, he estado en otras situaciones extrañas pero esta sobrepasa el nivel de lo raro, es una mezcla de sentimientos la que me mantiene en penumbra y a la vez despierto.
He tenido notables posibilidades de expresarte todo lo que siento, tengo y que me has dado, en sí has ido construyendo de poco en poco la figura que soy. Me siento un hipócrita de no haberlo hecho, siempre espero hasta el final, ¿Será mi naturaleza? y hoy que no estás acá es cuando me doy cuenta de lo que me haces falta, de lo mi desatiendo con respecto a entenderte y respetarte, conocerte. A la vez no entiendo porque tantas otras cosas salen prácticamente espontáneas mientras que las más importantes tan solo las conozco yo, y quedan en lo profundo de mí.
Quizás no me he dado cuenta o no me conozco del todo, pero en este momento dan vuelta muchas cosas lo que me hace pensar que todo esto es debido a mi contemporáneo estado anímico. Estos sentimientos son imperceptibles a los sentidos de tal manera que si la filosofía fuere el positivismo, carecerían de creencia, pero mi corazón late, y yo logro sentir.
Me di cuenta de lo que amo y de su intensidad, a partir de todo esto, a la vez me planteé si es necesario llegar hasta los extremos, desde hoy espero no acercarme mas a ellos, y mantenerme en una centralidad innata. He perdido mucho tiempo ya y soy conciente de mi incapacidad para volver el tiempo atrás y comenzar de nuevo, este trecho tan solo tiene una dirección por lo tanto quiero intentar recobrar lo perdido.
¿Me lo permitís?