Atravieso el umbral abarrotado,
la luz se vuelve oscura,
el aire viciado.
Las caras se apagan,
se entrelazan las miserias.
Vidas esperando ser vividas,
oportunidades desacertadas
por elecciones mal fundadas
en un marco de desesperanza.
Genealogía, linaje y deserción.
Encontrar lo extraviado,
purificar con agua el pasado,
aprender a mirar con el corazón.
La libertad anhelada,
el tiempo perdido (¿ganado?).
Ser uno mismo sin venderse ni vendarse,
la ceguera selectiva.
La máscara impía, la sombra de tus ojos.
La marca de los años,
lo imperfecto de las arrugas,
intacta la memoria,
arma poderosa y también destructiva.
El sesgo de la experiencia,
el peso de las canas.
Dos calles,
ilusión y realidad,
¿Se cruzarán?
(Semana Santa en Gualeguaychú,
Jueves Santo, servicio penitencirio N°2)
