
Recorrés fotos una tras otra, dotas de imágenes sensoriales tus textos hasta que sin pensarlo estás proyectando un mundo nuevo. Y comenzás a respirar de un modo agitado desconociendo el por qué, sentís ruidos de pasos que se acercan justo a tu lado y te depositan una sola mirada que produce el efecto de sentirte excitadamente violado por un fantasma.
Y de repente las cosas posibles de explicar por un método científico no te sirven absolutamente de nada, te ves desconcertado al igual que sorprendido; te descoloca reflexionar que mucho de este mundo puede ser inventado por - justamente - no poder ser explicado.
Tu cerebro estimulado, tu ritmo cardíaco por las nubes y una vista atípica te demuestran que nunca no está pasando nada simplemente que por haberte acostumbrado a observar y no a ver, opacabas un sin fin de situaciones.
Buscás la forma de aislar elementos que se hallan audazmente entrelazados, temiendo tomar la decisión equivocada. Ingenuamente te viene algo a la mente diciendo: "Nadie te dirá que hacer o que es lo mejor, ellos no quieren que encuentres tus propias respuestas."
La gente suele temerle a lo que está dentro, y es en el único lugar que se encuentra lo que realmente uno necesita, porque es en el único lugar donde no hay nadie más que vos y te aterra imaginar la existencia de un vació sin final.
Simplemente se perfecto, y ser perfecto no se trata de supremacía, ni de ganar; se trata de vos y tu relación con tu entorno y vos mismo, se trata de poder mirar a la gente a los ojos y verse reflejado en ellos, sabiendo que siempre dijiste las verdades que salían de tu corazón y esa verdad es haber hecho todo lo que estaba a tu alcance, y que no había absolutamente nada más que hacer. Si pueden vivir momentos, con la vista tranquila, alegría y amor en sus corazones entonces son PERFECTOS.