29 marzo 2010

Perfecto imperfeccionismo.



Hoy alguien me hizo reflexionar sobre las imperfecciones de un cacharro roto y uno sano. El que no tenía grietas llevaba la cantidad completa e inalterable durante todo el camino, mientras que el otro sólo aguantaba media carga dado que perdía la otra mitad en su recorrido. Algo suficientemente lógico, aunque lo que no es lógico fue el modo que este alguien tuvo, de explicar como a pesar de esto sus grietas fueron significantes.
Grietas que en sumatoria, tenían una función. Imperfecciones, errores y diferencias que unidas con la gotita, dan una obra de arte. Vos y tu orgullo, yo y mi insensatez, él y su modestia... formamos el entrelazado perfecto de lo que te falta a vos lo tengo yo, así como cuando de pendejo te faltaba una figurita para llenar el álbum.
En estas idas y venidas de conclusiones figurativas y no tan explícitas me animé a imaginarme un mosaico, donde cada cuadradito con su cromatismo formaba y ocupaba cada lugar característico de la imagen que fuera a formarse a continuación.
Otra vez... vos, yo, tu y él servimos para algo. Pero sólo si estamos juntos.

01 marzo 2010

Stop thinking.

Así es como leyendo los principios de la termodinámica uno se entera que todo tiende al desorden. No lo mires, no lo toques, aún así todo se convertirá en un alucinante despelote.
Así es como también rodó un bote de pintura roja por toda mi imaginación, salpicando y apoderándose del conjunto y yo no pude decir basta.
Las gotas chorrearon una y otra vez y en forma de lágrimas las vi crecer.
Me voy, salgo a correr, no me esperes no creo que llegue...ni para la hora del té.