Brindemos por la juventud y la vitalidad que tenemos. Brindemos por estudiar lo que nos propusimos y conseguir saltear un objetivo. Brindemos para olvidar el mal que hemos hecho, esperando el porvenir. Brindemos por querer hacer las cosas bien y que todo salga mal, siendo nuestra ansiedad la que se embriagó y tomó las riendas en una situación descabellada. Un momento para el cual sólo había que esperar. Sigamos brindando por las oportunidades que nunca vendrán, por los fracasos exitosos y la maldita esperanza de que en el universo paralelo a nuestro tiempo, desaparezca la insesibilidad. Brindemos… brindemos… brindemos y estaremos tan ebrios que todo será historia.
22 abril 2009
Brindis
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1 comentario:
Me alegra saber q seguis subiendo escriitos! besos espero que estes bien cuidate!
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