28 noviembre 2008

Puntos de vista


Poniendo un clavo más a la madera ¿Qué le hace tan solo uno más? Ya tiene demasiados, pero nunca están de más, faltan nunca sobran. No importa la cantidad de superficie cubierta, en cambio sí que se vea sólida, fuerte e irrompible. Mientras lo aparente no importa su espesor, no importa hasta dónde llegue sólo es una cuestión de imagen.
Encaja perfectamente y su color no desentona con los demás. Es una madera común y silvestre, pero su coraza la convierte en llamativa, tan así que varios verdugos hasta sueñan con ella. Sólo una persona sabe el encubierto secreto, su vacío interior.

No hay comentarios.: