
Presiones y más presiones, nunca dejan de molestar esas pequeñas cosas que aún quedaron sin resolver. ¿Cómo puede algo que empezó con un juego de labios, terminar de esta manera?
Desde el primer día que nos pusimos a coquetear, ambos conocíamos las intensiones de las violentas palabras que utilizamos, hasta comprendíamos cada efecto secundario de las sonrisas y caricias. Entender los nuevos idiomas no parece ser otro simple pasatiempo, cuando tu cuerpo se agita siento esa necesidad de saber el diagnóstico pero normalmente no puedo controlar el tiempo y se demora la aparición de los síntomas, apagando toda fogosidad.
Me falta tan solo una puntita para poder cambiar el curso... vamos ponéme en un aprieto, presioname, dame el último empujón.
1 comentario:
olaaaaaaaaaaaaaaaa!
como estas??
me encanta como escribes en serio.
no se muy bien que decirte..sigue asi y llegaras lejos!
kuidate muxo!
besoss
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