27 noviembre 2007

Mujer Poetisa


Cuando lo incauto de una mañana adultera tu estado de ánimo para el resto del día, de ser un muro impenetrable comenzás a mostrar grietas, cambiás de estado y te convertís en líquido volátil, con un punto de ebullición estimadamente alto.
Te sobran los estímulos para captar cada momento circunstante que tiene lugar a tu alrededor, sin entenderlo te adentrás en uno y lográs decidir tu respuesta. Esta toma de decisión trae consigo nuevos riesgos y hace que renuncies a lo que más querés incluso a los propios sueños; para prometer lo único que tiene sentido prometer: lo IMPOSIBLE.

Ojalá... sostengas por siempre esa sonrisa que me enseñó a llorar riendo.

No hay comentarios.: