22 marzo 2018

Züruck Zeit


Si pudieras dejar ese gramo de egoísmo antes de abrir la puerta, si a pesar de que haya sido un día largo logres disociar tu contexto, si dejaras de mirar tu propio ombligo, si respetaras a los que están al rededor, si trataras de escuchar y reconocer que cada ser tiene sus propias historias, sus pre-conceptos y su mundo de las ideas.

Si pudieras prestar atención, respeto, ofuscando ansiedad, si la corporalidad fuera un privilegio y con el solo hecho de vivir pudiese uno sentirse completo. A gusto con los sentidos, transitando y conquistando la utopía, porque como dice Galeano, la utopía es eso, el motor que nos mantiene caminando.

Querría creerlo. El entendimiento es tan ambiguo que según la historia, el lugar, los valores y la crianza termina siendo distinto para cada uno. Me agobia repetir historias, me asusta cada vez confiar menos. Pretender que algo que empieza mal termine bien, es una ruleta rusa de sentimientos. Me desilusiono frente a las faltas de sinceridad de esta gran sociedad individualista, me entristece que no exista unanimidad de valores, velando por que cada quién conquiste la mejor versión de si mismo. Sin peleas, sin enojos, sin dolor.

Verdaderamente esta es mi utopía, mi horizonte al cual iré caminando.



No hay comentarios.: