Esa neblina que cubre montañas, es un hogar para mí y siempre lo será hasta que algún día me demuestres lo contrario. Ya nada importa, ¿que más da estar parado sobre un terreno contemplando un amanecer si no puedo compartirlo con la mujer que más amo? Fui un testigo de tu sufrimiento, y si eso me lastimó, solo el hecho de verte llorar alguna que otra vez atosigó mi corazón.
De que sirve ya seguir con esta farsa si tengo en cuenta de que no te merezco, de que tu vista no está en mi misma frecuencia. Hay tantos mundos con diferentes soles y nosotros que tenemos uno en común vivimos en dos completamente inversos, ¿eso es lo mágico de este universo?
Está escrito en las estrellas y en la palma de tu mano, solo somos un par de tontos haciendo el amor.
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