Y simplemente una copa de vidrio, anonadada y llena hasta la mitad. Un vidrio hecho de pequeños granitos de arena, pero aún así nunca deja de ser homogéneo y transparente. Un material que refleja y a su vez distorsiona. Miles de sustancias pueden llenar el vacío y transfigurarlo, lenta y progresivamente siempre a su manera. Puede que se convierta en pureza, como también en una mezcla espesa e imperfecta llena de grumos, mas puede ser que se llene de un vino dulce sangre del alma, sudor y trabajo.
No importa cual sea la forma, más bien lo primordial es el soporte y el contenido sin dejar de mencionar su excelente transparencia. Si el contenido es bueno y el envase está limpio podrá notarse las cualidades y sustancias de su interior.
Encontré un licor que endulza mis papilas gustativas, sin embargo creo es imprescindible beberlo de a poco disfrutando de su aroma y sabor. Surgen las ganas de hacer un experimento mezclando soluto y solvente para dar con la solución. Me intriga el ¿como será, que forma tendrá, seguirá conservando su sabor y finalmente seguirá siendo homogénea?
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